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Puntos clave
- Microsoft y Google publicaron guías sobre la optimización para la IA generativa, pero abordan el tema desde perspectivas diferentes.
- Se plantea el dilema de quién es el dueño del SEO: Google y Bing tienen el control, pero el SEO es una disciplina abierta.
- Google considera que la optimización para IA sigue siendo SEO, mientras Bing introduce el concepto de grounding para evaluar respuestas basadas en evidencia.
- Se identifican tres capas de optimización: SEO técnico, AIO (optimización para IA) y la capa agentic para agentes de IA.
- Las herramientas y términos evolucionan, pero la esencia del SEO radica en entender el ecosistema y aplicar estrategias coherentes.
Han pasado nueve días entre los dos comunicados. El 6 de mayo de 2026, Microsoft publicó en el blog corporativo de Bing un texto firmado por tres ingenieros de Microsoft AI —Krishna Madhavan, Knut Risvik y Meenaz Merchant— que reescribe lo que entendemos por «índice de búsqueda». El 15 de mayo, Google publicó en developers.google.com su guía oficial sobre cómo optimizar para las experiencias de IA generativa de su buscador (AI Overviews y AI Mode, también conocido en España como Modo IA Google). Mismo mes. Mismo problema. Dos respuestas distintas. Y una pregunta de fondo que casi nadie se ha hecho: ¿quién es el dueño de todo esto?
Spoiler para impacientes: nadie. Ni Google, ni Bing, ni la consultora de turno que esta semana ha sacado un curso de GEO por 1.499 euros. Internet no tiene dueño, y por extensión, tampoco lo tiene el SEO. Me explico 🙂
En AMDT llevamos desde 2012 viendo aparecer y desaparecer siglas. Esta semana, sin embargo, ha ocurrido algo que merece ser leído con calma: los dos buscadores más grandes del planeta han hablado oficialmente sobre lo mismo en menos de dos semanas. Y, créame, no dicen exactamente lo mismo. El debate SEO vs GEO, que parecía cerrado en X cada quince días, vuelve a abrirse desde dentro de las propias empresas. Vamos a ponerlo en orden.
Prólogo del artículo: SEO, GEO, AIO, LLMO y la pregunta que casi nadie se hace
Imagine que entra usted en la biblioteca de toda la vida. Hasta ahora, el bibliotecario hacía dos cosas: catalogaba los libros y, cuando usted preguntaba, le sugería tres o cuatro estanterías. Usted iba, hojeaba, decidía. Si el bibliotecario se equivocaba, no pasaba nada grave: usted volvía a preguntar.
Ahora ese bibliotecario hace algo más. Cuando usted pregunta, no solo señala las estanterías: abre los libros, los lee, los resume y le entrega un párrafo redactado con los datos clave. Si el bibliotecario se equivoca aquí, ya no le manda a la sección equivocada: le miente con seguridad. Y, encima, en alguna ocasión, ni siquiera será usted quien le pregunte, sino un agente que ha contratado para que vaya a la biblioteca por usted.
Eso es, básicamente, lo que ha pasado en los últimos veinticuatro meses. Google lo llama AI Overviews y AI Mode; Bing lo llama grounding; en el sector llevamos meses inventando siglas: GEO (Generative Engine Optimization), AEO (Answer Engine Optimization), AIO (AI Optimization), LLMO (Large Language Model Optimization). Y la pregunta legítima es: ¿son disciplinas nuevas o estamos poniéndole sombrero al SEO de toda la vida?
Le adelanto la respuesta corta: son ambas cosas y ninguna. Comencemos:
1. Qué ha dicho Google exactamente (con citas)
El 15 de mayo de 2026, el equipo de Google Search Central publicó en developers.google.com una guía titulada «Optimizing your website for generative AI features on Google Search». Tres lecturas obligatorias de ese documento:
1.1. Reconocen GEO y AEO… pero no como disciplinas separadas
La cita es literal y se va a leer mucho esta semana: «From Google Search’s perspective, optimizing for generative AI search is optimizing for the search experience, and thus still SEO». Traducción libre: para Google, optimizar para sus respuestas con IA es optimizar para la experiencia de búsqueda, y eso sigue siendo SEO.
Es decir: Google sabe que el sector usa los términos AEO y GEO, los menciona en su guía con esos nombres, pero no los valida como nuevas profesiones. Para ellos, es una rama operativa del SEO, no un campo independiente. Está claro que esa postura les sirve para mantener el control del marco. Y es también, le adelanto, una verdad parcial. Volveremos a esto.
1.2. Cómo escoge Google qué páginas usar en sus respuestas con IA
Aquí Google se desnuda más de lo habitual y describe las dos técnicas internas que utiliza para alimentar sus respuestas generativas con contenido del índice:
- Retrieval-Augmented Generation (RAG), también llamada grounding: el sistema rescata páginas relevantes del índice de Google con sus algoritmos de ranking de siempre, y se las pasa al modelo de IA para que construya la respuesta apoyándose en ellas. Por eso aparecen los enlaces clicables debajo del bloque generado.
- Query Fan-out: el modelo descompone la consulta original del usuario en múltiples consultas relacionadas y lanza una batería de búsquedas en paralelo para reunir material más diverso. Si usted pregunta «cómo arreglar un césped lleno de malas hierbas», Google internamente lanza también «mejores herbicidas para césped», «eliminar malas hierbas sin químicos» y «cómo prevenir malas hierbas», y combina lo encontrado.
Por ello, una página puede no rankear en posición 1 para la consulta principal y aparecer perfectamente citada en el bloque de IA porque rankea bien para una de las consultas hijas del fan-out. Esto cambia cómo planificamos los clusters de contenido: ya no se trata solo de una keyword raíz, sino de la cobertura semántica del fan-out previsible. RAG decide qué entra en la respuesta; fan-out decide cuántas puertas hay para que entre su contenido.
1.3. Los mitos que Google echa por tierra
Esta es la parte donde más de un consultor va a tener que devolver facturas. Google enumera, sin medias tintas, lo que no hace falta para aparecer en sus respuestas con IA:
- No necesita un archivo
llms.txtni ningún marcado «especial» para IA. - No necesita trocear su contenido en chunks cortos.
- No existe una longitud «correcta» de página; depende del tema y de la audiencia.
- No tiene que reescribir su contenido «para las IAs». Escriba para personas; los sistemas entienden sinónimos.
- Las menciones artificiales (compradas, infladas) no funcionan: aplican las mismas políticas anti-spam que en SEO.
- Los datos estructurados no son requisito para aparecer en respuestas con IA. Úselos si tienen sentido en su estrategia SEO global (rich results), no como táctica AIO aislada.
Recuerde este párrafo cuando alguien le venda un «paquete GEO premium con llms.txt y chunkificación neuronal». Google acaba de decir, por escrito, que nada de eso es necesario para su buscador. Otra cosa muy distinta es ChatGPT, Perplexity o Gemini App, sobre los que Google, lógicamente, no opina.
1.4. La capa agentic: el visitante que ya no es humano
En paralelo, el equipo de Chrome publicó en web.dev el artículo «Crea sitios web aptos para agentes», firmado por Kasper Kulikowski y Omkar More. Aquí la tesis es importante porque marca el siguiente frente de batalla:
«Tu sitio web tiene un nuevo tipo de visitante. Algunos usuarios humanos están pasando de la navegación manual a delegar viajes orientados a objetivos en agentes de IA.»
Los agentes, según el artículo, ven su sitio de tres formas: capturas de pantalla, código HTML del DOM y el árbol de accesibilidad. Cada una tiene limitaciones, por lo que los agentes modernos combinan las tres modalidades. La conclusión es la que llevamos años repitiendo desde AMDT: HTML semántico, accesibilidad real, etiquetas <button> y <a> en lugar de <div> disfrazados, áreas clicables suficientemente grandes, layouts estables. Y, como bonus, Google menciona WebMCP, un estándar emergente para que sitios web y agentes se entiendan de manera nativa, además del protocolo Universal Commerce Protocol (UCP) para agentes de búsqueda en comercio electrónico.
2. Qué ha dicho Bing exactamente (con citas)
Nueve días antes, el 6 de mayo, en blogs.bing.com, Microsoft publicó «Evolving role of the index: From ranking pages to supporting answers». Es un texto mucho más filosófico que el de Google, y a mi juicio, mucho más honesto.
La tesis se resume en una frase que merece ser memorizada:
«Search indexing was built to help humans decide what to read. Grounding is being built to help AI systems decide what to say.»
Krishna Madhavan, Knut Risvik y Meenaz Merchant — Microsoft AI
Es decir: el índice de búsqueda tradicional se construyó para que personas decidan qué leer; el grounding se está construyendo para que sistemas de IA decidan qué decir. La diferencia parece pequeña. No lo es.
2.1. Dos sistemas, dos responsabilidades
Bing desarrolla una tabla comparativa que merece ser traducida y entendida por cualquiera que se dedique a esto. La reformulo:
| Dimensión | Búsqueda tradicional | Grounding para respuestas de IA |
|---|---|---|
| Pregunta principal | ¿Qué páginas debe visitar el usuario? | ¿Qué información puede usar la IA con responsabilidad para construir una respuesta? |
| Unidad de valor | El documento (la página) | El groundable fact: hechos discretos y verificables con procedencia clara |
| Rol del usuario | El humano evalúa resultados y se autocorrige | El usuario ve una respuesta sintetizada; la verificación requiere ir a las fuentes citadas |
| Dinámica del error | Un ranking imperfecto es tolerable; la recuperación es fácil | Los errores se acumulan a lo largo de los pasos de razonamiento |
| Salidas válidas | Devolver opciones ranqueadas | Responder cuando hay evidencia; abstenerse cuando falta |
Fíjese bien en la última fila. Para Bing, abstenerse es un output válido. Una IA bien construida tiene que saber decir «no sé». Esto, que parece obvio, rompe con décadas de cultura search: hasta ayer, el peor resultado del ranking siempre era preferible a una página en blanco.
2.2. Qué cambia en lo que el índice debe medir
Aquí Bing es brutalmente claro: «Search optimizes for likelihood of relevance. Grounding must measure strength of evidence». La búsqueda tradicional optimiza para la probabilidad de ser relevante; el grounding tiene que medir la fuerza de la evidencia. Por ello, Bing identifica cinco métricas que cambian:
- Fidelidad factual: el procesamiento (chunking, transformaciones) no puede distorsionar el significado original.
- Calidad de la atribución: no toda la información indexada tiene el mismo peso como evidencia.
- Frescura: un dato obsoleto en ranking degrada; un dato obsoleto en grounding produce respuestas falsas.
- Cobertura de hechos de alto valor: no basta con indexar la web; hay que asegurar que los hechos que la gente pregunta son recuperables y «grounded».
- Detección de contradicciones: si dos fuentes se contradicen, el grounding no puede simplemente mostrar una encima de otra; tiene que registrar el conflicto.
Y aquí Bing remata con una frase clave: «Grounding builds on search. The infrastructure is shared. The purpose is different». El grounding no sustituye al SEO: se construye encima del mismo índice. Pero lo que mide y para qué, es distinto.
3. SEO vs GEO: ¿quién es el dueño de todo esto? (spoiler: nadie)
Llegamos al meollo. Esta semana hemos visto a Google decir «esto es SEO» y a Bing decir «esto es una evolución del índice». Ambas afirmaciones son correctas desde sus respectivos puntos de vista. Pero ninguna de las dos empresas es la dueña del SEO, ni puede serlo.
Me explico 🙂
El SEO no nació con Google. Cuando en 1996 Larry Page y Sergey Brin empezaban a documentar PageRank en Stanford, ya había gente posicionándose en Archie, AltaVista, Lycos, Yahoo Directory, Excite e Infoseek. La práctica de optimizar contenido para que un motor de búsqueda lo encuentre y lo entienda es anterior a Google y a Bing. Lo único que cambia con cada generación de buscador son las técnicas concretas y los algoritmos a los que nos enfrentamos.
Internet, además, es por diseño un ecosistema abierto. Los estándares que sostienen la web —HTTP, HTML, CSS, JavaScript, JSON-LD, robots.txt, sitemaps, schema.org— son open source y de gobierno distribuido: los mantienen el W3C, la IETF, el WHATWG, organizaciones sin ánimo de lucro como Schema.org o iniciativas comunitarias. Tim Berners-Lee, cuando inventó la web en el CERN en 1989, donó la tecnología al dominio público explícitamente para que nadie pudiera apropiársela.
Por ello, cuando Google dice «esto es SEO» o cuando Bing dice «esto es grounding», ambos están interpretando el ecosistema, no escribiéndolo. Las siglas AEO, GEO, AIO y LLMO son herramientas conceptuales que la comunidad SEO ha acuñado para entendernos entre nosotros y para nombrar problemas nuevos. Que Google las reconozca o no, no las hace más reales ni menos. Forman parte de la conversación pública sobre el oficio, igual que en su día lo hicieron términos como linkbuilding, cloaking, black hat o EEAT.
Está claro que Google y Bing son los principales operadores comerciales del ecosistema de búsqueda. Pero el SEO, en sentido amplio, es una disciplina abierta que vive en los blogs, las conferencias, los foros, las herramientas open source, los papers académicos y, sobre todo, en el día a día de quienes trabajamos en esto. Una postura corporativa, por mucho que la firme Sundar Pichai mañana, no clausura un debate técnico.
4. Rankear no es ser citado: tres capas de la misma casa
Hace unos meses publiqué en LinkedIn un artículo titulado «Su web puede rankear primera en Google y ser invisible para la IA» donde defendía una tesis incómoda: rankear y ser citado en respuestas con IA son dos juegos distintos que comparten infraestructura pero no objetivo. Lo que han publicado Google y Bing esta semana lo confirma, con sus matices.
Le propongo que dejemos de discutir las siglas y pensemos esto por capas. Como una casa: una capa no sustituye a la otra, se monta encima.
Capa 1: SEO técnico de toda la vida (los cimientos)
Crawling, indexación, render, semántica HTML, datos estructurados cuando aporten, velocidad, accesibilidad, arquitectura interna limpia, sitemap, hreflang, robots, canonicals. Esto es condición necesaria tanto para rankear como para ser citado. Sin esta capa, las dos siguientes no existen. Y, como Google ha vuelto a recordar, sigue siendo el 90% del trabajo real.
Capa 2: AIO (la que pone los muebles)
Aquí entra todo lo que el sector llama GEO, AEO, LLMO o AIO. Es una rama evolutiva del SEO, no una disciplina paralela. Sus técnicas, a alto nivel y sin recetario:
- Contenido no-commodity: punto de vista propio, datos primarios, experiencia directa, opinión argumentada. Lo que Google llama explícitamente «first-hand reviews» frente a «summary of existing content».
- Cobertura semántica de fan-out: documentar no solo la keyword raíz, sino las preguntas hijas previsibles. Sin caer en producción masiva «por si acaso», que Google penaliza como abuso a escala.
- Citabilidad estructural: cada bloque del contenido debe poder leerse aislado. Fechas explícitas, cifras concretas, fuentes verificables, claims trazables. Esto es lo que Bing llama «groundable information».
- Imágenes y vídeo de calidad real: tanto Google como Bing los priorizan en sus respuestas multimodales. No es un extra estético, es señal de no-commodity.
- Autoridad de entidad: trabajar consistentemente la entidad de marca (autores reales con bio, fechas, biografías profesionales, presencia en grafos de conocimiento, perfiles cruzados verificables).
Capa 3: Agentic (la electrónica de la casa)
Esta es la capa nueva, la que la mayoría todavía no se ha planteado. Los agentes de IA están empezando a navegar webs en nombre de los usuarios. Para que su sitio funcione en este escenario:
- HTML semántico real (
<button>,<a>,<label for="…">), no<div>con JavaScript pegado encima. - Árbol de accesibilidad limpio y consistente: roles ARIA correctos, nombres descriptivos, estados explícitos.
- Layouts estables: si un botón «Añadir al carrito» cambia de sitio en cada categoría, el agente se confunde con las capturas.
- Áreas clicables mayores de 8 px², sin elementos fantasma ni superposiciones transparentes que tapen interactivos.
- Atender protocolos emergentes como WebMCP y UCP cuando estén consolidados.
Y, como apunta el propio web.dev: «todo lo que sugerimos para que un sitio esté listo para agentes también lo hace mejor para los humanos». Lo cual, sospechosamente, es exactamente lo que llevamos años diciendo en accesibilidad.
5. Qué hacemos en AMDT (resumido, porque tampoco voy a regalar el método)
En AMDT, agencia de SEO técnico y visibilidad en inteligencia artificial fundada en Madrid en 2012, llevamos los tres últimos años construyendo procesos específicos para operar estas tres capas a la vez en clientes como Autocines, La Casa de las Carcasas o Iturri.
Sin entrar en el detalle propietario, la metodología se asienta en cinco bloques:
- Auditoría cruzada SEO + AIO: revisión técnica clásica más diagnóstico de visibilidad real en ChatGPT, Perplexity y Gemini con prompts reales del sector del cliente, comparando contra competencia.
- Estudios de fan-out: identificación de las consultas hijas previsibles para cada keyword pillar, y cobertura programada en el plan editorial.
- Producción de contenido no-commodity: con autores reales con experiencia documentada, datos primarios extraídos de los activos del cliente, y trazabilidad de claims (fechas, cifras y fuentes verificables en cada pieza).
- Stack técnico operado en serio: SEO técnico continuado (rastreo, render, schema cuando aporte rich results), medición real con GA4 y Matomo en paralelo, y monitorización de citaciones en motores de IA.
- Capa agentic preparada: revisión de HTML semántico, árbol de accesibilidad y compatibilidad con agentes emergentes en clientes donde tenga sentido comercial.
Le recomiendo, si lleva tiempo trabajando con una agencia que sigue hablando solo de keywords y backlinks, que pida una auditoría AIO específica. La diferencia, en la práctica, no la marca quién diga «GEO» o «AIO» con más convicción en LinkedIn; la marca quién sepa operar las tres capas a la vez. Que es, por cierto, donde casi todo el mundo está fallando.
Resumiendo
Google y Bing han publicado el mismo mes dos textos que, leídos juntos, dibujan el mapa real del sector. Google dice que optimizar para sus respuestas con IA sigue siendo SEO, y que mucho de lo que se está vendiendo por ahí como «AIO» o «GEO» no es necesario para aparecer en AI Overviews o en el Modo IA de Google. Bing, en cambio, reconoce abiertamente que el grounding introduce un cambio de paradigma en lo que el índice debe medir: ya no probabilidad de relevancia, sino fuerza de evidencia. Ambas afirmaciones son ciertas. Ninguna es completa.
Por ello, la pregunta correcta no es «SEO vs GEO» como si fueran dos disciplinas enfrentadas, sino «¿estoy operando las tres capas —técnica, AIO y agentic— con consistencia?». Las siglas son útiles para entendernos, pero ni Google ni Bing son los dueños del SEO. El dueño es internet, y eso significa que no es de nadie: es de quienes lo trabajamos cada día con criterio, con datos propios y con una mínima honestidad intelectual para reconocer qué cambia y qué no.
Recuerde, al final, que las herramientas evolucionan, las siglas se sustituyen y los algoritmos cambian. Lo que no cambia es el oficio: entender el ecosistema, leer los documentos oficiales, contrastarlos con datos propios y aplicar la cabeza antes que el último «hack» que circula por X. Lo demás es ruido 😉
Preguntas frecuentes sobre SEO vs GEO
El SEO (Search Engine Optimization) busca posicionar páginas en los resultados de búsqueda tradicionales; el GEO (Generative Engine Optimization) busca que su contenido sea citado en las respuestas generadas por IA. En la práctica comparten la misma infraestructura técnica: tanto Google como Bing han confirmado que el GEO se construye sobre el mismo índice y los mismos fundamentos del SEO. No son disciplinas opuestas, sino capas complementarias del mismo oficio.
No. En su guía oficial de mayo de 2026, Google afirma expresamente que no hace falta un archivo llms.txt, ni un marcado especial, ni dividir el contenido en fragmentos cortos para aparecer en AI Overviews o en el Modo IA. Los requisitos técnicos son los mismos de siempre: que su web se pueda rastrear, renderizar y leer correctamente en cualquier dispositivo.
El Modo IA (AI Mode) es la experiencia de búsqueda conversacional de Google en la que el buscador genera una respuesta elaborada combinando información de varias fuentes, en lugar de mostrar únicamente una lista de enlaces. Para construirla utiliza técnicas internas como RAG y query fan-out, que recuperan y sintetizan contenido del índice de Google.
No son un requisito para aparecer en las respuestas con IA, según la propia documentación de Google. Ahora bien, los datos estructurados siguen siendo recomendables dentro de una estrategia SEO global porque permiten obtener resultados enriquecidos en el buscador. Úselos si tienen sentido en su estrategia, no como táctica aislada para IA.
No del todo. La guía de Google se limita a su propio buscador (AI Overviews y AI Mode). Herramientas como ChatGPT, Perplexity o la app de Gemini tienen mecanismos de recuperación y citación distintos, por lo que conviene un análisis específico para cada motor. Lo que sí comparten todos es la exigencia de contenido original, verificable y de calidad.
Son las dos técnicas que Google utiliza internamente para construir sus respuestas con IA. RAG (Retrieval-Augmented Generation) recupera páginas relevantes del índice y se las pasa al modelo para que genere la respuesta apoyándose en ellas. Query fan-out descompone la consulta original del usuario en varias búsquedas relacionadas para reunir información más completa y diversa.
Fuentes oficiales citadas en este artículo
- Google Search Central — «Optimizing your website for generative AI features on Google Search», 15 de mayo de 2026: developers.google.com
- web.dev (Chrome) — «Crea sitios web aptos para agentes», Kasper Kulikowski y Omkar More, abril de 2026: web.dev
- Bing Blog — «Evolving role of the index: From ranking pages to supporting answers», Krishna Madhavan, Knut Risvik y Meenaz Merchant (Microsoft AI), 6 de mayo de 2026: blogs.bing.com
- JCME en LinkedIn — «Su web puede rankear primera en Google y ser invisible para la IA»: LinkedIn Pulse
Soy consultor de Marketing Digital en AMDT (Aún Más Difícil Todavía), agencia especializada en SEO técnico, analítica web y visibilidad en inteligencia artificial. Profesor de SEO, Analítica, AIO y GEO/LLMO en diferentes escuelas de negocio. Ayuda a marcas a posicionarse tanto en buscadores tradicionales como en los nuevos motores de respuesta impulsados por IA.