Puntos clave
- El marketing de influencers es pagar por el acceso a una audiencia que ya confía en alguien.
- El número de seguidores es el peor criterio de selección posible.
- Las cuentas pequeñas y especializadas suelen rendir bastante más que las grandes y genéricas.
- Es publicidad y debe identificarse como tal. No hacerlo expone a la marca, no al creador.
El marketing de influencers consiste en que alguien con audiencia propia recomiende lo que usted vende. Lo que compra no es alcance: es prestado un poco de la confianza que esa persona ha construido.
Ese matiz explica por qué funciona cuando funciona y por qué fracasa tan a menudo.
Por qué los seguidores no sirven para elegir
Me explico 🙂 Una cuenta de doscientos mil seguidores generalistas y una de ocho mil especializados en su sector no son comparables. La segunda casi siempre le va a traer más clientes y le va a costar bastante menos.
Está claro qué debería mirar en su lugar: cuánta interacción real tiene sobre su audiencia, si los comentarios son de personas o de bots, si el público está en su país, y sobre todo si esa persona ya habla de temas cercanos al suyo. Una recomendación que encaja con lo que esa cuenta hace siempre se cree; una que aparece de la nada, no.
Cómo plantear la colaboración
- Defina qué quiere conseguir antes de contactar. Notoriedad y venta directa no se trabajan igual ni se miden igual.
- Deje libertad creativa. Un guion cerrado produce contenido que suena a anuncio y rinde mucho peor. Esa persona conoce a su audiencia mejor que usted.
- Piense en relaciones, no en publicaciones sueltas. Una colaboración repetida durante meses convence más que un post aislado.
- Acuerde por escrito qué se publica, cuándo, cuánto tiempo permanece y qué uso puede darle usted a ese contenido después.
La parte legal, que no es opcional
En España la publicidad debe identificarse como tal. Las colaboraciones pagadas o con producto regalado tienen que señalarse de forma clara y visible, no escondida entre etiquetas al final.
Le recomiendo dejarlo por escrito en el acuerdo y comprobarlo antes de que se publique. Si hay un problema, la marca es la que responde.
Cómo medir si sirvió
El alcance y los me gusta son lo que le enseñará el creador. Lo que a usted le interesa es otra cosa: tráfico a su web durante y después de la publicación, códigos o enlaces propios por colaborador, y búsquedas de su marca antes y después. Eso último es la señal más honesta de que algo caló, y se ve en Search Console.
Preguntas frecuentes
Suelen rendir mejor en conversión y coste. Por debajo de 50.000 seguidores la relación con la audiencia es más estrecha y las recomendaciones se toman más en serio.
Mire la proporción entre comentarios e interacciones, el país de los seguidores y si el crecimiento tiene saltos verticales. Una cuenta sana crece con pendiente, no con escalones.
Sí, es obligatorio en España cuando hay contraprestación. Además el público lo agradece: la publicidad encubierta se detecta y se paga con pérdida de credibilidad para ambas partes.
Resumiendo
Elija por afinidad temática e interacción real, no por tamaño. Y plantéelo dentro de su estrategia de redes sociales, no como una acción suelta. Deje libertad creativa y piense en repetir en lugar de en publicaciones sueltas. Identifique la publicidad como tal. Y mida búsquedas de marca, que es lo que ninguna captura de pantalla le puede maquillar.
Recuerde, al final, no está comprando seguidores: está pidiendo prestada una confianza que a esa persona le costó años construir 😉