Puntos clave
- Una newsletter es un envío periódico con contenido que aporta, no un boletín de novedades de la empresa.
- La diferencia entre una que se lee y una que se archiva está en si el lector gana algo abriéndola.
- La frecuencia importa menos que la constancia. Mejor mensual y siempre que semanal y a ratos.
- Antes de lanzarla, escriba tres números seguidos. Si le cuesta, no la lance.
Una newsletter es un correo periódico que envía a quienes se han suscrito. Hasta ahí, sencillo. Lo difícil es que la gente la abra dentro de seis meses.
Le doy la prueba que le va a ahorrar meses de trabajo inútil: escriba los tres primeros números completos antes de abrir ninguna suscripción. Si le cuesta llegar al tercero, todavía no tiene una newsletter, tiene una intención.
La diferencia entre una que se lee y una que se archiva
Me explico 🙂 La que se archiva habla de la empresa: novedades, premios, notas de prensa. La que se lee le da al lector algo que puede usar, saber o comentar. Y eso rara vez coincide con lo que la empresa tenía ganas de contar.
Está claro que hace falta una promesa clara desde el principio: qué va a recibir, cada cuánto y para qué le va a servir. Sin eso, la suscripción se produce por cortesía y la baja llega al tercer envío.
Frecuencia y constancia
Le recomiendo elegir la frecuencia mirando su calendario real y no su entusiasmo del primer mes. Una newsletter mensual que llega siempre construye más hábito que una semanal que desaparece en marzo.
Qué mirar para saber si funciona
Las aperturas se han vuelto un dato poco fiable desde que algunos gestores de correo las cuentan mal. Fíjese mejor en clics, en respuestas —una newsletter a la que la gente contesta va muy bien— y en cuántas bajas genera cada envío. Y sobre todo en si trae visitas a su web, cruzándolo con su analítica.
Preguntas frecuentes
Con la frecuencia que pueda sostener con algo que merezca la pena leer. Una mensual buena fideliza más que una semanal de relleno, que solo acelera las bajas.
Entre el 20 y el 35 % en la mayoría de sectores, aunque desde las protecciones de privacidad de Apple el dato está inflado. Fíese más de los clics.
Autenticando el dominio con SPF, DKIM y DMARC, limpiando los suscriptores inactivos y evitando adjuntos y acortadores de enlaces. Casi todos los problemas de entrega vienen de ahí.
Resumiendo
Escriba tres números antes de lanzarla. Prometa algo concreto al suscribirse y cúmplalo. Elija una frecuencia que pueda sostener un año. Y mida clics y respuestas más que aperturas.
Recuerde, al final, nadie se suscribe para enterarse de sus novedades: se suscribe porque espera ganar algo cada vez que le llega 😉