Puntos clave
- El marketing decide qué vender, a quién y por qué. La publicidad lo cuenta.
- La publicidad es una parte del marketing, no un sinónimo ni una alternativa.
- Una buena campaña sobre una mala decisión de marketing acelera el fracaso, no lo evita.
- Si su producto, su precio o su público están mal elegidos, ninguna agencia lo arregla con anuncios.
Se usan como sinónimos constantemente y no lo son. La diferencia importa porque explica por qué a veces se invierte mucho en anuncios y no pasa nada.
Le doy la versión corta: el marketing decide, la publicidad comunica.
Qué abarca cada cosa
El marketing es todo el proceso de decidir qué se vende, a quién, a qué precio, por qué canal y con qué promesa. La publicidad es la parte que se encarga de contarlo y de comprar la atención necesaria para que llegue.
Me explico 🙂 Cuando una marca decide subir su precio y dirigirse a un público distinto, eso es marketing. Cuando compra espacios para explicar ese cambio, eso es publicidad. La segunda no puede arreglar un error en la primera.
Por qué esto le afecta a usted
Aquí está la parte práctica, y es la razón de que este artículo exista.
Nos ha pasado más de una vez recibir a alguien convencido de que su problema era publicitario. Que sus anuncios no funcionaban, que había que cambiar de agencia. Y al mirarlo, el problema estaba antes: un precio que no encajaba con el público al que apuntaba, o una propuesta que no se diferenciaba de la de enfrente.
Está claro que en esos casos meter más presupuesto en anuncios solo hace que más gente vea algo que no le convence. La publicidad amplifica; no corrige.
Cómo saber cuál de los dos le está fallando
- Si sus anuncios consiguen clics pero nadie compra, el problema no es publicitario: está en la oferta, el precio o la página de destino.
- Si sus anuncios no consiguen ni clics, ahí sí es un asunto de mensaje, creatividad o segmentación.
- Si vende bien pero le cuesta demasiado captar, revise a quién se está dirigiendo antes que cómo se lo cuenta.
Preguntas frecuentes
Sí. El marketing decide qué se vende, a quién y por qué; la publicidad es solo la parte que comunica esa decisión. Empezar por la publicidad sin lo anterior es anunciar algo que quizá nadie quiere.
Perfectamente. Un buen producto, un precio bien pensado y un canal adecuado son marketing puro y no necesitan un solo anuncio. Muchas empresas crecen así durante años.
La publicidad, y por eso engaña. Trae ventas mientras se paga; el trabajo de marketing tarda más pero es lo que hace que esas ventas no se detengan al apagar la campaña.
Resumiendo
Marketing es la estrategia; publicidad es una de sus herramientas. Antes de aumentar la inversión publicitaria, compruebe que las decisiones de marketing que hay detrás están bien tomadas. Es lo primero que miramos al entrar en un proyecto en nuestra agencia de marketing digital, y a veces la conclusión es que no hace falta anunciarse más, sino anunciarse a otra gente.
Recuerde, al final, la publicidad hace que le vean. El marketing decide si merece la pena que le vean 😉