Puntos clave
- Una auditoría de marketing es una revisión de qué está haciendo, qué funciona y qué se está tirando.
- Su valor no está en el informe: está en las decisiones que permite tomar.
- Empieza siempre por comprobar que los datos sobre los que va a decidir son ciertos.
- Si el resultado es un documento de cien páginas que nadie abre, no ha servido de nada.
Una auditoría de marketing es una revisión ordenada de lo que está haciendo una empresa para captar y retener clientes: qué canales usa, cuánto le cuesta cada uno, qué resultados da y qué se está quedando por el camino.
Le doy nuestra forma de plantearla, que empieza en un sitio que sorprende a bastante gente.
Primero: ¿son ciertos los datos?
Me explico 🙂 Antes de analizar nada, comprobamos que lo medido sea cierto. Contrastando al menos dos fuentes independientes, porque es la única manera de descubrir que una de las dos miente.
Es un paso aburrido que se salta casi todo el mundo y donde aparecen los sustos. A nosotros nos pasó en casa: descubrimos que nuestro Analytics registraba una sesión el mismo día que otra herramienta registraba setenta. Cualquier auditoría hecha sobre ese dato habría sido rigurosamente equivocada. Es la base de nuestra analítica digital.
Qué se revisa después
- Los canales, uno a uno. Qué aporta cada uno, qué cuesta y qué parte de su resultado es atribuible de verdad.
- La conversión. Cuánta gente llega y cuánta hace lo que usted necesita, y dónde se cae.
- El coste de captación frente a lo que deja un cliente. Es la cuenta que decide si el conjunto tiene sentido.
- Lo que no se está haciendo. A veces la oportunidad más grande está en un canal ausente o en clientes antiguos sin tocar.
En qué se nota una auditoría útil
Está claro que en el grosor no. Una auditoría útil termina en una lista corta de acciones priorizadas por impacto y esfuerzo, con responsable y orden. Si termina en un documento extenso que describe la situación sin decidir nada, ha sido un ejercicio de documentación.
Le recomiendo exigir eso al contratarla: no cuántas páginas tiene, sino cuántas decisiones concretas va a poder tomar al terminar. Es como planteamos también nuestra auditoría SEO.
Preguntas frecuentes
Una completa al año y revisiones parciales cada trimestre. Hacerla más a menudo consume horas que rinden más ejecutando.
Posicionamiento, canales, mensajes, competencia, métricas y presupuesto. Lo importante es que acabe en una lista de acciones priorizadas y no en un informe de cien páginas.
Puede, pero cuesta ver los puntos ciegos desde dentro. Si la hace internamente, conviene al menos contrastar los hallazgos con alguien ajeno al día a día.
Resumiendo
Empiece verificando que sus datos son ciertos. Revise canal por canal qué aporta y qué cuesta. Mire también lo que no está haciendo. Y exija que el resultado sea una lista priorizada de acciones, no una descripción.
Recuerde, al final, una auditoría no sirve para saber cómo está: sirve para saber qué hacer el lunes 😉