Puntos clave
- Las ventajas reales del marketing digital son tres: se mide, se ajusta y no exige presupuestos grandes para empezar.
- La medición es la única que cambia de verdad cómo se decide en una empresa.
- También tiene inconvenientes que casi nadie enumera: dependencia de plataformas ajenas y competencia global.
- Que se pueda medir no significa que se esté midiendo bien.
Se ha escrito tanto sobre las ventajas del marketing digital que el tema ha quedado convertido en una lista de tópicos. Le doy las tres que de verdad cambian cómo funciona una empresa, y también lo que no se suele contar.
1. Se puede medir
Es la ventaja de fondo y de la que salen las demás. En publicidad tradicional se sabía cuánta gente podía haber visto un anuncio; aquí se puede saber quién llegó, qué hizo y si compró.
Me explico 🙂 Eso cambia las reuniones. Se deja de discutir si una acción funcionó y se pasa a mirarlo. Ahora bien, y este es el matiz que se omite: que se pueda medir no significa que se esté midiendo bien. Nos encontramos mediciones rotas en la mayoría de las cuentas que auditamos, incluida la nuestra en su momento. Lo tratamos en analítica digital.
2. Se puede corregir sobre la marcha
Una valla publicitaria se contrata para un mes. Una campaña digital se puede parar el martes si el lunes fue mal, cambiar el mensaje y volver a probar.
Está claro que eso reduce el riesgo de equivocarse, siempre que alguien esté mirando. Un canal que se puede corregir y nadie corrige tiene la misma flexibilidad que una valla.
3. No hace falta un presupuesto grande para empezar
Se puede probar con poco dinero y escalar lo que funcione. Es la ventaja que más ha cambiado quién puede competir: una empresa pequeña bien enfocada puede ganarle a una grande en un nicho concreto.
Lo que no le van a contar
Le doy los inconvenientes, porque una lista de ventajas sin ellos no sirve para decidir.
- Depende de plataformas que no controla. Google y Meta cambian las reglas cuando quieren, y su negocio se ajusta o se resiente.
- La competencia es global y permanente. En digital compite con todo el mundo a la vez, no solo con el de la calle de al lado.
- Exige constancia. Es un canal que se apaga rápido si se desatiende, sobre todo el de pago.
- Los costes suben. La publicidad digital lleva años encareciéndose. Lo que hace cinco años era barato hoy no lo es.
Por ello la recomendación honesta es combinar canales que se alquilan con canales que se acumulan, como el trabajo orgánico. Depender solo de lo primero le deja a merced de decisiones que no toma usted.
Preguntas frecuentes
Que se puede medir y corregir sobre la marcha. En una valla publicitaria usted supone; en digital sabe cuántas personas vieron el anuncio y cuántas compraron.
No siempre. Es más divisible: puede empezar con 300 euros. Pero en sectores muy competidos el coste por clic ha subido tanto que ciertos canales tradicionales vuelven a salir a cuenta.
Para casi todos, aunque cambia mucho el canal. Un cerrajero de barrio vive de la búsqueda local y una marca de moda de lo visual: llamarlo igual confunde más que ayuda.
Resumiendo
Las ventajas reales son medir, corregir y empezar pequeño. Y las tres dependen de que alguien mire los datos y de que esos datos sean ciertos. Cuente también con la dependencia de plataformas ajenas y con que los costes suben, porque eso decide cuánto conviene apoyarse en lo alquilado y cuánto en lo propio.
Recuerde, al final, la gran ventaja del marketing digital no es que se pueda medir: es que ya no hay excusa para no hacerlo 😉