Puntos clave
- La mayoría de su tráfico llega ya desde el móvil. Mobile marketing dejó de ser una especialidad y pasó a ser el escenario por defecto.
- La velocidad de carga en móvil es la primera palanca, muy por delante del diseño.
- El pulgar decide: lo importante va donde se llega sin recolocar la mano.
- Los formularios largos en móvil son la fuga de conversión más común y la más fácil de arreglar.
Hubo una época en la que tenía sentido hablar de mobile marketing como una disciplina aparte. Hoy no: en casi todos los sectores con los que trabajamos, la mayoría de las visitas llegan desde el teléfono.
Por ello el término se ha quedado antiguo. Ya no se trata de tener una versión móvil, sino de asumir que el móvil es la versión principal y el escritorio la excepción.
Las tres cosas que sí deciden
Me explico 🙂 Casi todo lo que se escribe sobre esto habla de diseño adaptable, que hace años que se da por hecho. Lo que de verdad separa una web móvil que vende de una que no es más prosaico.
- Velocidad. En móvil se navega con peor conexión y menos paciencia. Cada segundo de más se paga en abandonos, y además Google lo usa como señal.
- Zona del pulgar. Lo que importa debe estar donde se alcanza sin cambiar el agarre. Los botones importantes arriba del todo son un clásico error heredado del escritorio.
- Formularios. Cada campo de más cuesta conversiones. En móvil, escribir es incómodo. Le sugiero preguntar solo lo imprescindible y dejar el resto para después.
Lo que se sigue haciendo mal
- Diseñar en pantalla grande y adaptar después. Debería ser al revés: se maqueta para móvil y se amplía.
- Ventanas emergentes intrusivas. En móvil ocupan toda la pantalla y son difíciles de cerrar. Penalizan en experiencia y en posicionamiento.
- Menús que esconden lo importante. Si hay que abrir el menú para encontrar el teléfono, ya ha perdido llamadas.
- No probarlo en un móvil de verdad. El simulador del navegador no reproduce la conexión ni el pulgar.
Preguntas frecuentes
El contexto. En el móvil sabe dónde está la persona, qué hace y en qué momento del día, y eso permite mensajes que en escritorio no tendrían sentido.
Sí, y precisamente porque casi nadie los usa: se abren por encima del 90 %. Funcionan para avisos con utilidad inmediata, no para promociones repetidas.
No. El vertical no es el horizontal recortado: cambia el encuadre, el tamaño del texto y los primeros dos segundos, que es todo lo que tiene para retener.
Resumiendo
Primero mida su velocidad real en móvil y arréglela antes que nada. Segundo, revise sus formularios y quite todo campo que no necesite hoy. Y tercero, pruebe su propia web desde el teléfono, con datos móviles y sin ayuda. Es un ejercicio incómodo y muy revelador. Lo trabajamos como parte del diseño web y de la conversión.
Recuerde, al final, ya no hay usuarios móviles: hay usuarios, y la mayoría llevan el móvil en la mano 😉