Puntos clave
- Un plan de marketing digital sirve para decidir qué NO hacer. Esa es su función principal.
- Empieza por objetivos de negocio con número y fecha, no por canales.
- Sin medición montada antes de ejecutar, el plan no se puede evaluar y se convierte en un documento decorativo.
- Un plan de cuarenta páginas que nadie abre vale menos que dos folios que se revisan cada mes.
Un plan de marketing digital es el documento donde decide qué va a hacer, con qué presupuesto, en qué plazo y cómo sabrá si funcionó.
Le doy la definición que de verdad importa: es el documento donde decide qué NO va a hacer. Porque casi todos los planes que he visto fracasan por intentarlo todo a la vez con recursos para una tercera parte.
Los seis bloques, en el orden correcto
- 1. Objetivos de negocio. Con número y fecha. «Aumentar la visibilidad» no es un objetivo; «cerrar 40 presupuestos al mes antes de junio» sí.
- 2. Diagnóstico honesto. Dónde está hoy: tráfico, conversión, coste de captación, qué canales funcionan. Sin esto, todo lo demás son ganas.
- 3. A quién se dirige. Dos buyer persona bien documentados, no seis inventados.
- 4. Qué canales y en qué orden. Aquí es donde se decide qué no se hace.
- 5. Medición. Qué se mide, dónde y quién lo mira. Se monta antes de ejecutar, nunca después.
- 6. Calendario y responsables. Con nombres. Una tarea sin dueño no se hace.
El error que hunde la mayoría de los planes
Me explico 🙂 Casi todos los planes que llegan a nuestras manos empiezan por los canales. «Vamos a hacer SEO, redes, publicidad y newsletter». Y a los tres meses no hay nada terminado porque el equipo era de dos personas.
Está claro que la pregunta correcta no es qué canales existen, sino cuánto puede sostener con lo que tiene. Le recomiendo elegir dos canales y hacerlos bien antes que cinco a medias, y escribir explícitamente en el plan qué queda fuera este año. Ese apartado es el que más discusiones ahorra después.
Cómo saber si su plan sirve
Tres preguntas rápidas. ¿Puede saber en tres meses si va bien o mal, con un número? ¿Cada acción tiene un responsable con nombre? ¿Hay algo escrito que diga qué no se va a hacer?
Si alguna respuesta es no, todavía no tiene un plan. Tiene una lista de buenas intenciones con formato profesional.
Preguntas frecuentes
Diagnóstico, objetivos medibles, público, canales, calendario, presupuesto y métricas de control. Si falta el presupuesto o las métricas, es un documento de intenciones, no un plan.
Doce meses de objetivos y un trimestre de detalle. Planificar acciones concretas a un año vista garantiza que la mitad quede obsoleta antes de ejecutarse.
Entre el 5 y el 10 % de la facturación en empresas consolidadas, y más en las que están abriendo mercado. Lo relevante es que la cifra salga de un objetivo, no de lo que sobra.
Resumiendo
Empiece por el objetivo de negocio y el diagnóstico, no por los canales. Elija pocos y escriba qué deja fuera. Monte la medición antes de ejecutar. Y revíselo cada mes, porque un plan anual que se abre en diciembre no sirvió para nada. Si prefiere hacerlo acompañado, es parte de lo que hacemos en nuestra agencia de marketing digital.
Recuerde, al final, un plan no es una lista de lo que va a hacer: es la lista de lo que ha decidido no hacer para poder hacer el resto bien 😉