Puntos clave
- Copywriting es escribir para que alguien haga algo. No es escribir bonito.
- Lo que convence no es el adjetivo: es entender qué frena a quien lee.
- La regla más útil: hable de lo que consigue el cliente, no de lo que hace usted.
- Se mide. Un texto que convierte más que otro lo demuestra, no se debate.
Copywriting es escribir textos orientados a que quien los lee haga algo concreto: comprar, pedir presupuesto, suscribirse, llamar.
Le doy la diferencia con la redacción normal, que es donde está todo: un buen texto informativo se juzga por si se entiende. Un buen texto de venta se juzga por si funciona. Son dos oficios distintos aunque los haga la misma persona.
Lo que de verdad convence
Me explico 🙂 Se atribuye mucho poder a las fórmulas y a las palabras mágicas. En la práctica, casi todo el trabajo está antes de escribir: en averiguar qué frena a esa persona.
Si su cliente duda por el precio, ningún adjetivo lo arregla; hay que hablar del precio. Si duda porque no se fía, necesita pruebas, no entusiasmo. Por ello los mejores textos de venta suelen salir de escuchar llamadas comerciales y leer las objeciones reales, no de una plantilla.
Cuatro reglas que casi siempre funcionan
- Hable de lo que consigue el cliente. «Reducimos su tiempo de gestión a la mitad» convence más que «somos especialistas en optimización de procesos».
- Use las palabras de su cliente. Las que usa él para describir su problema, no las de su sector. Las tiene en sus correos y en las consultas por las que le encuentran.
- Concrete. «Entrega en 48 horas» dice algo. «Entrega rápida» no dice nada.
- Responda la objeción antes de que la piense. Es lo que separa un texto que informa de uno que vende.
Lo que ya no funciona
Está claro que hay recursos que se han quemado de tanto usarlos: la urgencia falsa con contadores que se reinician, las promesas sin respaldo y el lenguaje excesivamente entusiasta. El lector actual los reconoce enseguida y le restan credibilidad.
Copywriting y posicionamiento no están enfrentados
Es un malentendido habitual: que escribir para Google y escribir para personas son cosas opuestas. Hace años que no. Google evalúa si el texto responde a lo que se buscaba, y eso es exactamente lo que hace un buen copy. Lo tratamos en consultoría SEO y en marketing de contenidos.
Preguntas frecuentes
No. La redacción de contenidos informa y atrae; el copywriting persuade para que alguien haga algo concreto. Un blog necesita lo primero, una página de venta lo segundo.
Las fórmulas ordenan, no venden. AIDA o PAS le ayudan a estructurar, pero lo que convierte es conocer la objeción real del lector y responderla antes de que la formule.
Lo que haga falta para resolver todas las dudas del lector. Los textos largos convierten bien cuando la compra es cara o compleja; los cortos, cuando el producto se entiende de un vistazo.
Resumiendo
Averigüe qué frena a su cliente antes de escribir una línea. Hable de lo que él consigue. Concrete con datos. Y pruebe versiones distintas, porque en esto se acierta midiendo y no opinando.
Recuerde, al final, el mejor texto de venta no es el que mejor suena: es el que responde justo la duda que tenía quien lo lee 😉